Acogerle como amigo con generosidad y sinceridad.
Compartir nuestra casa, su ambiente sosegado y musical, una oda al arte de vivir en la pura tradición de Gascuña.
Hacerle descubrir productos locales y de excelencia cuidadosamente eleccionados para satisfacer al gastrónomo que es : utilizarlos simplemente, para que revelen sus sabores, y servirlos acompañados con vinos regionales, que sublima el « Armagnac », el aguardiente más antiguo.
Suspender el tiempo, y ofrecerle mucho encanto.
Hacerle feliz el tiempo de su estancia.